Alex y Elena estaban preocupados por su hija, no tenían idea a dónde podría haber ido, y por más que la llamaban su teléfono estaba apagado. ¿Tienes que arreglar esto Alex, no traje a mis padres hasta acá para ver como tu caprichosa hija Alexandra humilla a mi hijo! ¡Escuchame Berd, en este momento lo único que me importa es mi hija! Y ella no es una chica caprichosa; ¡nunca lo ha sido! Alexandra es una chica lista y si durante el tiempo que tu hijo Nataniel ha estado cerca de ella, ¡hasta bajo su propio techo! Y no a conseguido llamar su atención o captar su corazón, ¡no es su culpa! ¿Me vas a decirme ahora que la culpa la tiene Nataniel? ¡Sí! La tiene tu hijo... Nataniel no sabe hablar de otra cosa que de sí mismo; y si quieres que te sea sincero; creo que tu hijo tiene una amante

