Berd estaba acorralado entre su esposa y su amante, nunca imaginó ser descubierto en su infidelidad, llevaba un año viviendo una aventura bajo su propio techo y aunque decía amar a su esposa Ann, él no sabía como tratarla con cariño. Desde muy niño observó un trato rudo y frío de parte de su padre y de su abuelo con sus esposas. Ellos no eran cariñosos con sus mujeres y Berd también pensaba que no era necesario. Él siempre supo que se casaría con Ann nadie le dijo que tenía derecho a escoger, le dijeron que Ann sería su esposa y él lo aceptó sin titubear. Le gustó Ann, se llevaron bien, fueron amigos y eso fue suficiente. Ann tampoco era una mujer complicada por eso no había porque preocuparse. Solo debía cuidarse de no ser descubierto. Tenía que ser prudente y cuidadoso y todo

