Mark y Alex habían herido mucho a sus hijos con sus palabras y sus acciones y habían cometido grandes errores mientras luchaban por salirse con la suya, ninguno pensó o imaginó llegar a pedirle a uno de sus hijos que se fuera de la casa, pero la impotencia al verse confrontados por sus hijos los llevó a responder con orgullo y altivez. Ahora lamentaban lo que habían hecho y no tenían cómo deshacer sus actos, llevaban días de no tener noticias de sus hijos y mientras se lamentaban de sus actos y se sentían culpables, dos mujeres decidieron no quedarse más sentadas esperando noticias de sus hijos y tomaron cartas en el asunto. La primera fue Elena, ella fue a buscar a Andrea a su casa, al llegar lo primero que le digo fue: ¡Perdón Andrea! No merecías lo que te dijo Alex, él equivoc

