Luca. Desde que llegué a Italia siento un peso en mi pecho, se que yo tomé esta decisión. Pero saberla todos los días a mi lado ya me hace arrepentirme de unir mi vida a la víbora, lo único que me hace seguir hacia adelante es el hecho de que me beneficia militarmente y que tengo el mando del comando italiano. Lo primero que hago al bajar del avión es pedir que me lleven al comando y a la casa que va a ser mía, nuestra si considero que Elina va a vivir bajo mi mismo techo. Cuando llegó no me puedo quejar, es sumamente amplia, lo primero que me dijo es que tiene cuatro dormitorios. No sé para que tantos aunque me viene bien debido a que no vamos a compartir habitación con mi futura esposa. Me pongo al día con Peter de cómo vamos a proceder y que tipo de soldado quiero bajo mi mando. El

