—Incluso regañaste a tu marido. Cuando oí esto, se me rompió el corazón. El hombre que habló entró vestido con un traje beige como Harold. Llevaba unas gafas de montura dorada y tenía un temperamento muy refinado. —Hola, Colton. —Cierra sonrió y se levantó para saludar a Colton. —Hola, Cierra. Siéntate. Colton levantó la mano para que Cierra se sentara. También se sentó junto a Fanny. Luego, Colton abrió el termo que había traído y se lo entregó a Fanny. —Ven y bébetelo. Has estado ocupado toda la noche. Debes estar cansado. En cuanto se abrió la tapa, el aroma de la sopa invadió el salón. Sin embargo, Fanny dijo —¿Por qué has traído esto por la noche? No quiero engordar más. Y hasta usaste mi termo para guardar la sopa. ¿Cómo has podido hacer eso? Fanny criticó a Colton. Sin emba

