Una vez llegada a casa, busque en mi armario un vestido que estuviera acorde con el nivel de la fiesta que asistiríamos, una gala benéfica organizada por unos nuevos socios que iban a darle el crédito a nuestra empresa. Me decidí por un vestido largo n***o con abertura en la pierna y un escote prominente en la espalda, me recogí el cabello en media coleta y me puse unos pendientes, le puse un labial rosa a mis labios y... ualá. Estaba lista. No había vuelto a hablar ni con Ian ni con Matt, tampoco me habían llamado así que supuse que cada uno estaría en lo suyo. Por lo pronto quería dedicarme de lleno a resolver el tema de Adler, ya luego vería que hacer con mis sentimientos. Mi madre estaba un poco mas tranquila, o eso era lo que me hacia creer, pero al menos ya no gritaba ni amenaza

