Por Camila -¡AMOR! ¿Estás bien? ¿Te duele? Me pregunta emocionado. -Cielo, creo que ya es hora… Me abrazó fuerte, se arrodilló y besó mi panza, ahí, en el medio del shopping, antes me daba vergüenza, ahora me encantan todas las demostraciones públicas de su amor. Estaba más pálido que yo y creo que más nervioso. Como calculé, cuando llegamos al auto, ya me habían alcanzado mi celular y el bolso. En el camino, le avisó a mi doctora y cuando llegamos, ya nos estaba esperando. Estuve 3 horas en una habitación, con contracciones cada 3 minutos, estaban esperando que terminara de dilatar, yo opté por parto normal, Javier no estaba muy de acuerdo, pero respetó mi decisión. No me dejó sola ni un segundo, se lo agradecí porque realmente necesitaba su apoyo, los dolores eran fuertísimos.
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


