Por Camila Me duché y salí directamente a la calle. Estaba ansiosa por ver a la obstetra. Me atendió enseguida y lo que siguió, fue sublime. Es algo mágico escuchar el sonido del corazoncito de mi bebé, me hubiese encantado compartirlo con Javi, estoy realmente emociona… ¡Es mi bebé! Ese sonido es la música más hermosa que existe. Estoy anonadada. Lo tengo que hablar lo antes posible, porque si acepta al bebé, va a querer compartir conmigo estos momentos y si no está de acuerdo seguiré sola. Me pasan la grabación por el celular y me dan la imagen de mi bebé, no se distingue casi nada, es muy chiquito… Pero mi emoción, es única, jamás sentí algo parecido en toda mi vida. Llegué a la oficina y al instante lo tengo a Javi preguntando a donde fui. No sé qué decirle. No sé me ocurre

