Evan se siente flotando en estos instantes, parecía que cada vez que avanza, la isla, la niebla, e incluso tanto Emma cómo así también Jay, parecían estar cada vez más lejanos a él. —Mierda.— El dolor en su tobillo empezaba a hacer algo de efecto y eso alentaba su caminata. —¡Evan!— Había escuchado que su hermana lo había reconocido a través de la niebla... —¡Emma!— Suelta ronco. Eso había sido el impulso principal para poder seguir continuando, a pesar del dolor, y a pesar de la dificultad. Necesitando estar frente a ellos, tocarlos, poder saber que se encontraban en perfectas condiciones, cerciorarse de que eran efectivamente ellos dos, de que no era un sueño, de que esta sucediendo en realidad, qué había sido ese día que todos habían estado esperando, que sé había hecho esperar de

