CAPÍTULO OCHO EN LA ACTUALIDAD Kate apagó el motor de su escarabajo amarillo que había estacionado en el área para visitantes junto a la entrada principal de Nitrovex. Este era momento. Un nuevo comienzo, lunes por la mañana, hora de empezar a trabajar. Sin distracciones. Había llegado la hora de la verdad. La rueda pinchada seguía llena esa mañana. Carol lo llamó «un milagro». Kate lo llamó«Carol buscando en internet cómo desinflar un neumático de automóvil para que tuviera que dar un paseo con el apuesto hombre de al lado». Sin embargo, tenía que admitir que había dormido mejor de lo que había dormido en meses, lo cual la sorprendió. Pensaba que, después de todos los altibajos y su paseo con Peter, su mente no sería capaz de apagarse. Pero solo tuvo que pasarse un minuto o dos mirand

