El pueblo este compuesto de pocas personas, en su mayoría gente adulta o relativamente joven, niños y gente de la tercera edad casi no visualice, al pasar cerca de ellos sentía las miradas de la gente curiosa por lo que me refugiaba un poco detrás de Christian encogiéndome de hombros. Christian al salir me ofreció un suéter para cubrir mi cuerpo, ya que no tenía sostén, mi vestimenta consistía solamente en el blusón de manga corta y de largo hasta la rodilla, unas sandalias de baño y mi pantaleta, por lo que me ofreció su suéter para cubrirme más al salir rumbo a su casa, nos fuimos caminando ya que no había tanta gente y todo estaba relativamente cerca. A unas dos calles de la plaza principal se encontraban una hilera de casas de madera hermosas, nos fuimos acercando a una de ellas, cuan

