La última tienda y con eso nos iríamos de regreso a nuestra casa para no verlos más hasta dentro de un mes, tanta gente nos ponía de mal humor, veo a mi hermano arrugar un poco la nariz y sé que ya está molesto por tantos olores dispersos, aunque sea un pueblo chico y poco poblado, había temporadas al año que venía mucha gente extranjera a visitar este lugar por sus vistas y parques ecológicos. Vamos cargando en la camioneta los últimos víveres y enlatados, cuando empezamos a percibir un delicioso olor, lo veo la cara de mi hermano y noto que también lo detecto. Encontramos de donde procede el dulce olor, es una mujer que está a lo lejos, no es de aquí se nota por su piel aceitunada y su cuerpo no es común de aquí. Mi hermano me mira contundentemente me podría imaginar todo lo que piensa
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


