—¿Te gusta? —preguntó dudosa mientras peinaba su cabello hacia atrás y se quitaba los lentes para frotar sus ojos. Estaba a punto de ponérselos cuando su amigo la detuvo. —Espera... Jackson se acercó a ella y tomó curioso los lentes de sus manos, Kate esperó expectante, sin entender. —Así te ves... muy bien. —dijo sonriente. —Estás loco, sabes que no veo ni un carajo sin los lentes —dijo alarmada, levantando sus manos tratando de tomar sus lentes de las manos de Jackson, pero este se alejó un poco solo para molestarla. —Tendrás que usar lentes de contacto —sugirió. —¿Qué? No, no, ¿sabes cuanto cuesta eso? —Con la colegiatura, su mamá enferma y la miseria que les pasaba su papá de manutención esa idea estaba más que descartada, sería mucho más productiva si empezaba a buscar trabajo.

