Oliver gruñó al sentir como las uñas de Laura eran clavadas en sus hombros, su novia podía ser un poco ruda cuando se sentía atrapada por tantas sensaciones, misma que el y solo el podía causar, pero la dejaba ser como quisiera como solo ella quería. —Follame, por favor —Laura suplicó con un hilo de desesperación, la verdad es que quería sentir mucho mas a su novio, le gustaba lo que hacia pero definitivamente ella , no podía más, sentía que necesitaba aún más de el. Era una locura, necesitaba sentirlo por completo, sin reservas y que le diera lo más fuerte posible, no tenía ninguna queja sobre su vivas lengua la cual la hacía ver las mismísimas estrellas, pero su gran pene estaba un peldaño más arriba y si eso le sumaba lo bien que se movía en la cama, definitivamente Oliver se convertir

