Capítulo 4-Dudoso Pecado

2243 Palabras
¿Cómo me sentirá ver que tu amiga está siendo sometida por un chico? Por alguna divertida razón mi memoria sigue lanzando pequeños recuerdos de ayer, y ver esos ojos marrones de Thomas asustados e impactados generan en mí una especie de morbo. No fue tan aburrido el día, sin importar que inició como un completo asco y mira, la rutina se repite nuevamente. Rosse sopla el silbato bruscamente cada que puede, y atrás de ella esa figura sumisa de Thomas mirando atentamente emocionado —Hace un buen trabajo entregando bebidas ¿No puede ser nuestro aguatero y ya? El juego se prolonga y ya estoy casi cansado, por fin ha terminado. — Cámbiate — Le hablo al chico de cabello n***o y ojos marrones recordando la petición de Rosse — En el vestuario debe haber algo para que te pongas. No es que esté emocionado, pero tengo una pequeña exaltación tras ver la oportunidad de entrenar a alguien más. No es como que lo vea como conejillo de indias, pero me dieron la oportunidad y siempre hay que aprovechar ¿no? ¡lo voy a aprovechar! Espero junto a Rosse en las bancas mientras este sale, veo la oportunidad de estar a solas con ella y esta intenta besarme repetidas veces. — Vaya que se ve ... —Intento reírme al notar como esa figura delgada sale lentamente con un aura de vergüenza , ver aquél chico con un uniforme demasiado grande para él hace que quiera partirme de risa, pero a cambio recibo un codazo por parte de ella tras mi intento de burla. — ¿No había uno más chico? — Le hablo tras verlo casi perdido entre la gran camiseta que lleva puesta— Este niega con la cabeza. — Encontré uno pero queda algo apretado — Thomas alza la voz desde la lejanía mientras intenta acercarse a nosotros. — Mejor devuélvete — Hablo, no es que tengamos uniformes para composturas tan delgadas como la suya, pero sé que debe de haber uno que le debe quedar bien — Ven, vamos a busca uno mejor. Me pongo de pie de manera rápida y voy en dirección a él, Thomas se queda mirando desorbitado mientras me voy acercan dando a él, su respiración es muy suave y silenciosa mientras sigue mis huellas hasta aquél cuarto de entrenamiento—Parece estar nervioso por alguna extraña razón ¿será por lo de su amiga? Desbrujo rápidamente el lugar donde está la ropa, intentando encontrar algunas prendas mucho más pequeñas mientras este se se sienta rápidamente a mis espaldas, pareciera que no hay nada pequeño en este lugar para que pueda ponerse. Mis ojos brillan como estrellas al ver ese licra pequeña y una camisa que claramente le quedará grande pero no tanto como esa que lleva puesta. — Póntelo — le tiro la ropa para terminar cruzado de ropa, su mirada se pone nerviosa y me quedo esperando — ¿Entonces? no tengo tanto tiempo, desnúdate. —¿Acá? — Mira, tenemos lo mismo allá abajo — suena mi voz ronca y termino con una sonrisa, en mi cabeza se deduce claramente el por qué no quiere cambiarse al frente mío— en serio te da vergüenza cambiarte al frente mío, no seas bobo. Al ver mi posición por varios minutos y bloquear su intento de huida el chico de pelo n***o se ve obligado a cambiarse al frente mío. Es increíble que sienta vergüenza y queriendo entrar al grupo de fútbol de la preparatoria, ¿piensa sacar a todos de las duchas cuando juegue o como? Sus manos delgadas intentan quitarse rápidamente la camisa grandota que tenía puesta dejando ver cómo se marcan sus costillas por unos segundos —¿Cómo puede ser tan flaco?— me quedo mirándolo y por alguna extraña razón mis ojos se quedan plantados en su cintura, una cintura bastante delgada y curveada ¿Es este en serio un chico? —Ammm— Thomas hace algunos ruidos extraños al ver mi cara hipnotizada y me confundo. — ¿Sucede algo?— Pregunto rápidamente volviendo a clavar mi vista en esos ojos marrones. Este se coloca rápidamente la camisa más pequeña que encontramos ocultando ese abdomen curveado blancuzco que acabo de ver. En pocos segundos sus manos van directamente a su licra dejando ver unas piernas delgadas y más blancas aún, mi mente crea un extraño escenario al ver una figura tan frágil ante mis pupilas. — ¿Mejor? —Alzo la voz rompiendo la tensión y la vergüenza que el muchacho sabe tener. "Algo apretado supongo, pero no creo que mucho" Él afirma con su cabeza y sonrío. Pues ya es momento de empezar así que corremos rápidamente a la cancha nuevamente donde estaba Rosse; le sugiero que corra por la cancha para que caliente su cuerpo. Cinco, diez y ya pasaron veinte minutos trotando como loco y pareciera que ya se va a morir , parece un perro asmático jadeando, así que me veo obligado a ponerme de pie dejando a la chica de cabello castaño sentada. "Hagamos esto rápido, sólo un par de posturas y ya! Intento explicarle lo más básico, explico como debe colocar su cuerpo si jugase defensivamente o agresivo y este asegura haber entendido. — ¡Vamos Thomas! — Hablo mientras me coloco en posición defensiva. Me pongo duro para recibir su embestida. Espero firme esperando que su cuerpo impacte contra el mío pero no me mueve ni un poco, ¿Dónde tendrá metida la fuerza este pobre muchcaho? , al menos un par de centímetros fuera sido suficiente para ser el primer día pero ni de eso es capaz, en qué me he metido. — Viejo —Me acerco lo suficiente para quedar a su lado y poder mostrarle de nuevo la posición defensiva pero no capta nada mis instrucciones, coloco mis manos sobre su pierna y espalda para intentar corregirlo. Mi vista se desvía por alguna extraña razón a sus posaderas, no es como que me llame la atención pero ¿Cómo le hace si es tan flaco? ese uniforme ajustado las hace sobresaltar más. — Inténtalo de nuevo — Le sugiero que vuelva a hacer la postura defensiva por cuarta vez y mis ojos se vuelven a perder de manera inconsciente en dicha parte de su cuerpo. Me rasco la frente al saber que no está bien estos pensamientos impuros cuando se intenta corregir a alguien y más cuando es otro hombre, pero el parecido a Rosse en su cintura es inevitable. Al ver que el de cabello n***o ha hecho por fin la posición, le prepongo que trate de sostenerla mientras doy una embestida contra su cuerpo. Claramente con ese cuerpo tan delgado no puedo usar toda mi fuerza o este muchacho se partirá en dos como si fuese un dedo de queso. Planto bien mis zapatillas para tomar impulso y salir corriendo hacia él, esos ojos temerosos dan gracia al verme salir disparado. — ¡No! ¡no! ¡Espera! — Se asusta y sale de su postura despavorido como un gato a último segundo, me veo obligando a intentar cambiar de dirección rápido para no golpearle, ¡Mal plan! justo cuando ya estoy corriendo y a pocos metros de ti Thomas; Trato de esquivarlo pero no sale del todo bien y me lo llevo por encima haciéndolo golpear fuerte contra el piso, su cabeza golpea el césped bruscamente. Vale, me he pasado. Rosse se levanta corriendo en dirección del chico que está tirado en el suelo asustada. — No seas imbécil — me habla de manera brusca apenas se acerca— Te dije que no seas tan bruto con él en su primer día. — ¡Vamos, mujer! — alzo ambas manos tras su acusación — Esto es fútbol americano, ¡Te dije que lo mantuvieras repartiendo agua en vez de colocármelo! Sus ojos se tuercen tras mis palabras, Rosse se coloca de rodillas contra el césped para ver como está el debilucho plantado como hielo, me veo obligado a extenderle la mano para ayudarle a levantar, este da varios parpadeos y me toma con fuerza para ponerse de pie. — Solo un poco más — Thomas habla y hace plasmar una pequeña sonrisa en la cara — Un poco, prometo no moverme. Intenta volver a colocar su cuerpo defensivo mientras tambalea un poco, espera un par de minutos y se coloca mal en la postura que le acabo de enseñar ¿tan difícil es? Me veo obligado a llevar mis manos hacia su pantorrilla y espalda nuevamente. Al estar en uniforme es más fácil contemplar su anatomía y doy como verdadera mi hipótesis con Rosse. Buenas nalgas tiene, parecen bastante a las de una chica. Respiro profundo al sentirme incómodo por los pensamientos que mi mente lanza sin parar, y le vuelvo a dar las indicaciones. Me alejo un poco caminando seguro. — ¡Vamos!— doy tres golpes en mi pecho para demostrarle cómo debe mantenerse — Ven y golpea fuerte Hazbal. — Hazbund — Responde — Que es Thomas Hazbund. Y aquí vamos de nuevo, ni un sólo centímetro me ha movido. Hemos mantenido en lo mismo casi cuarenta minutos, y ya me estoy hartando, lo obligo a dar más vueltas a la cancha y a hacer una serie de abdominales. — ¿Y eso es todo? — Pero si apenas estamos comenzando — Hablo mientras ella me toma la mano — Esto déjamelo a mi. El chico tarda casi media hora para completar todo lo pedido, Rosse termina de acomodar algunas cosas tiradas en el suelo. ¿Se supone que deba hacer esto casi todos los días? Este chico respira bruscamente con las mejillas rojas, ¿ Hace cuanto no hará ejercicio? Le paso mi botella para que tome algo de suero y su cara de asco es única tras dar unos pequeños sorbos. — Vamos toma más — Doy una carcajada al ver esa cara de asco — No quiero que te desmayes ahora. Este sigue tomando de mi botella haciendo muecas extrañas, no sabe bien pero bueno... Hablamos por algunos minutos tratando de calmarnos, este estira su cuerpo mientras escucha la platica que mantengo con Rosse. Le hago una seña para ir a las duchas, sus pasos siguen los míos rápidamente mientras Rosse se queda en la cancha recogiendo los demás objetos de entrenamiento. — ¿No es linda? — Le digo intentando romper el silencio refiriéndome a Rosse. Este asienta con la cabeza pero no dice nada. ¿Pero qué coño le pasa a este muchacho? Parece pájaro carpintero solo asintiendo esa cabeza y nada más ¿Es que no habla o qué? Seguimos caminando en silencio tras notar su respuesta fría, estiro mi espalda y quito toda prenda de mi cuerpo nada más llegamos a las duchas. Casco fuera, licra fuera y Bóxer fuera, este me ve con cara de ¿Y este imbécil que está haciendo? — ¿Que-Qué haces? — ¿Qué hago de qué? —Hablo mientras camino hasta la ducha completamente desnudo. Él toma aire extrañado hablando casi boquiabierto. — No me digas que nunca has visto a alguien desnudo — Hablo tras verle confundido —¿alguna vez has estado en algún club en la preparatoria — hablo mientras abro la llave de la ducha—, No mantienes mucho en este mundo por lo que veo, ¡sólo báñate rápido para que nos larguemos! — Mejor me baño en casa — Muévete— lo miro serio — no digas estupideces que no te voy a morder. Mi voz ronca y seria pareciera que le prende un chip en su cabeza, aunque lo dudó demasiado empieza a desvestirse con desconfianza mientras yo sigo enjabonando mi cuerpo. Efectivamente tiene el mismo culo que Rosse, mis ojos se desvían para verlo y confirmar mi loca teoría que ha estado inundando mi cabeza desde hace rato, todo por un maldito uniforme — estoy enfermo—. " ¿hahaha En serio eres hombre?" No es que adore ver p***s y burlarme de ellos, pero este chico da demasiada gracia con esa pequeña bellota ahí plantada. No me imagino a mí con cosa tan pequeña colgando entre mis piernas, este intenta cubrirse al ver como intento ocultar mi risa. — ¿Pasa algo? — Thomas pregunta confundido mientras el agua cae sobre sobre su cara, y niego con la cabeza. Al menos tiene buen culo. Si alguien me muestra ese cuerpo delgado, con buen trasero y casi sin ningún rastro de vello en el cuerpo juraría que es una chica, pobre chico ¿Y tu testosterona? Sigo bañándome intentando de no pensar demasiado en estas porquerías que mi mente presenta en cada momento ¿Será por que se me hace muy divertido ver a un chico con esa complexión? — ¿Y hacías algo antes que esto? — ¿A qué te refieres? — Este habla tras mi repentina pregunta. Sigo jabonando mi abdomen — Antes de intentar meterte en Fútbol Americano. — Solo corría...— Habla y este parpadea con sus enormes pestañas tras caerle un poco de agua al ojo— solamente salía hace un par de años —Hace un par de años — Hablo mientras que por el rabillo de mi ojo mi atención se desvía hacia atrás — Hoy dabas vergüenza corriendo si soy honesto — intento sacar mi tono gracioso pero este chico me mira serio ¿Qué le he hecho?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR