Estás últimas semanas habían sido un caos, nos estaban tocando en las pelotas con el tema del robo de contenedores de nuestras mercancías, no solo los diamantes sino que también sabotearon las de las armas que vendiamos ilegalmente. Sabía que detrás de esto estaba el padre de la perra de Galy, Yurgo quería destrozarme como venganza por haber matado a su puta hija, no es mi culpa que ella se haya metido con la persona equivocada, así como le mostré que conmigo no se jode también lo haré con su padre y todos esos jodidos traidores que tenemos en la organización. Nadie se mete con el rey y sale ileso para contarlo, era momento de volverme mucho las sádico. — Te escucho — le digo a Gauss. Estábamos en una reunión de emergencia con mi hermano, Natasha y Antonily. — Encontré al topo — sonríe

