Me desperté con sus labios envueltos alrededor de mi polla. ¿A qué debo este placer?, pregunté. "Tienes que mantenerte alejado de mi coño por un par de horas." "Tienes que decirme algo." "No lo siento cuando me follas. Solo siento placer. Solo después me doy cuenta de lo duro que me tomaste." Bajó la boca de nuevo sobre mi polla. Me dio una buena mamada, y por buena me refiero a que logró alargarla durante más de quince minutos antes de reclamar su premio, tragándosela entera. Desayunamos tarde y luego la llevé de vuelta a su apartamento. Recogimos a Ann y Tommy e hicimos algunas compras para la vuelta al cole en el Mall of America. Les dejé en manos de Ann y Sonia lo que necesitaría. Ann ya había consultado los requisitos escolares para tercer grado. Tommy empezaba ese grado y cumpl

