— No… Por favor… No… No dispare… — Decía el hombre sentado y temblado en el frío suelo de ese viejo edificio en las afueras de la capital de Vierash.
La mirada verde de Fray se paseaba por los alrededores viendo la sangre derramada de varios soldados de Vierash.
Él frunció el ceño posando su vista en ese hombre que tenía frente a él y al cuál le apuntaba a la cabeza.
— Me encantaría hacerlo, pero no pagarías por las vidas que has quitado… En la primera Base te esperará un mundo de dolor, algo más apropiado para alguien como tú.
— ¡NOOO! ¡POR FAVOR NO! Le diré lo que quiera saber… Todo… Quién me envió… Todo…todo… Solo por favor…
Tap, tap, tap…
Los pasos de las botas de una persona más comenzaron a sonar en el interior del viejo edificio.
— Comandante, esta es la lista. — Decía una mujer de cabello n***o largo y lacio atado en una cola alta, la cual siempre estaba sirviendo a Fray y era parte de los Avarlok. — Parece que es el número 34 de los objetivos a buscar, viene de Zorey y según parece es un espía de la segunda Base de dicho Reino que fue enviado durante la disputa reciente.
— Así que no se marchó cuando tuvo oportunidad… — Decía Fray observando la lista que sostenía la mujer mientras seguía apuntando al hombre.
— No, debió hacerlo, es un estúpido; él mismo Reino de Zorey nos proporcionó la información dicen que podemos hacer lo que queramos con sus infiltrados encontrados en nuestro territorio, así mismo ellos harán igual con los de Vierash.
— ¿No hay posibilidad de intercambio? — Preguntó Fray. — No creo que a Jashir le guste esa idea de que dañen a los nuestros.
— Usted puede convencer al príncipe de negociar intercambios de infiltrados.
En ese instante el comunicador de Fray sonó.
"¿Quién podría ser justo ahorita?"
Pensó para seguidamente ver el código, uno que no tenía registrado y provenía de un soldado de bajo rango.
De inmediato a su mente llegó el recuerdo de el dándole su código a Temlin.
— Quédate con él.
Dijo Fray saliendo rápidamente mientras la mujer sacó su arma y apunto al hombre herido en el suelo.
…..
En el mismo instante que Fray salió a la zona rodeada de árboles y vegetación, contestó la llamada, escuchando la voz de su amada.
— ¿Fray? Yo… Ya tengo mi comunicador…
— Si, supuse que eras tú pequeña Temlin, ya lo he guardado, gracias por contactarme, ¿Cómo te está yendo? ¿Nadie te ha dado problemas? Si alguien hace algo que te lastime me lo dices de inmediato ¿Esta bien?
— Sí… Lo haré… ¿Estás muy ocupado? Digo… ¿No estoy interfiriendo en tu trabajo verdad?
— No, para nada, ¿Que paso? ¿Quieres hablar de algo? — Decía Fray recostándose al tronco de uno de los altos árboles.
Pero no hubo más que silencio por parte de Temlin.
— Pequeña Temlin, ¿Por qué no enciendes la cámara del comunicador? — Preguntó Fray.
— ¿Eh?…. ¡NO! — Gritó Temlin con su voz entre cortada.
Fue entonces que Fray sospecho que algo no andaba bien y probablemente ella estaba llorando.
"Maldita sea… Debí quedarme en la Base hoy…"
"Claro que tendría problemas, es su primer día y no sería nada fácil, quien sabe que tipo de cosas escuchó o le dijeron, ¿Debería volver ya mismo?"
Pensó el atractivo hombre sintiéndose algo ansioso.
— Volveré ya mismo. — Dijo Fray a Temlin.
— ¡No! ¡Tienes trabajo por hacer! Tienes tus responsabilidades no puedes venir, sabes que me enoja que hagas ese tipo de cosas… Yo… Estoy bien…
— No creo que estés bien, déjame ir contigo Tem…
…..
Temlin, quien estaba sentada en un solitario pasillo hablando por su comunicador con Fray y conteniendo sus lágrimas a más no poder, se negaba a qué él estuviera protegiéndola constantemente.
Sin embargo, al escuchar la suave voz de ese amable hombre pidiéndole permiso para verla sintió una calidez enorme en su corazón, una que finalmente causó que sus lágrimas comenzarán a caer.
— Ven… — Dijo Temlin intentando secar sus lágrimas rápidamente.
— ¿En serio? — Preguntó él una vez más.
— Si… quiero que estés aquí.
…..
Fray quien estaba recostado al árbol tenía una expresión de sorpresa, fue entonces que una sonrisa curvó sus labios.
"Ella está sufriendo y yo no debería… Pero… Me siento tan feliz de que me necesite…quiero verla…"
— ¡Iré de inmediato pequeña Temlin! Aunque eso significa que llegaré en unos treinta o cuarenta minutos.
— Es- está bien… No tienes que apresurarte tanto… Yo… Iré a continuar mis prácticas, no quiero que el comandante Shion se enoje conmigo pensando que soy una inútil…
— No lo hará, por qué no eres ninguna inútil, tu, eres muy buena, ve y demuestra todo lo que has aprendido Tem, se que lo harás bien, antes de que finalice tu primer práctica ya estaré ahí.
La dulzura que ese hombre le brindaba causaban que la hermosa ex Princesa se sintiera querida, aún más sabiendo que ese hombre la amaba de verdad y se lo había estado demostrando constantemente desde que se le declaró.
…..
Temlin se puso de pie y se dirigió al edificio del comandante Shion, terminando de secar sus lágrimas en el camino y habiendo finalizado la llamada con Fray.
"Solo haber hablado con él me ha hecho sentir tan bien… Es increíble… ¿Como su voz puede calmarme así? ¿Es por qué yo confío en Fray más que nadie en el mundo?"
"Si tan solo Jashir fuera como él… Pero no lo es… Es cruel, serio y nunca se que piensa o siente de verdad a no ser que le obligue a decírmelo, pero… No quiero… No siento que tenga las fuerzas para enfrentarlo y que él… Me trate como basura, yo… Algo así, no podría soportarlo"
"Siempre que pienso en Jashir todo es dudas, temores y dolor… Todo es un mundo de incertidumbre, pero siempre que pienso en Fray me siento segura, aliviada y muy querida"
La decaída expresión de Temlin cambio a una más alegre.
"¡Debo pensar en lo positivo! Fray viene en camino y yo comenzaré mi primera práctica, el ha sido mi maestro y no permitiré que su reputación quedé en mal"