El príncipe Jashir posaba su mano sobre su frente con una expresión seria. "¿Que estoy haciendo?" "No debería meterme entre ellos" "Debí rechazarla… Debí pedirle mi comunicador de regreso y… Debí ser firmé diciendo que no siento… Ni sentiré nada por ella… Aunque sea una maldita mentira" "Eso debí hacer… Temlin a mi lado solo vivirá una vida de críticas, exigencias y peligros" "Ella es demasiado frágil y sensible para algo así" Jashir dió un largo suspiro recostándose en el espaldar de su asiento. Tock, tock, tock… Escuchó el llamar en la enorme puerta. — Pase. Dijo el príncipe pelirrojo y en ese momento ingresó la Comandante Alayka Zirkan. — Mira lo que te he traído. — Decía ella sonriente mostrando con gran entusiasmo una bella caja rectangular decorada. — No estoy

