BELLA POV —¿Mi amor? —Me seguía preguntando si había escuchado bien o era producto de mi gran imaginación. —Disculpa, pero ¿cómo me has llamado? —le pregunté. Caleb sonrió. —Te he llamado "mi amor", porque eso eres, ¿no? Eres mi esposa y, por ende, mi amor. Ahora, por favor, ven acá —palméo el asiento de la moto acuática. —¡Estás loco! No voy a subir a esa cosa, te he dicho que no puedo nadar —Caleb hizo un puchero que no le quedaba nada bien. —Irás adelante, yo voy a protegerte. No te voy a soltar, en serio. Puse los ojos en blanco porque sabía que trataba con un terco de la cabeza. —Está bien, pero que no sea muy profundo. Quiero que te mantengas un poco cerca de la orilla. No sé cómo hacía este sujeto para, al final, salirse con la suya, pero siempre accedía a sus locuras o, ta

