Una busquedad desesperada

1035 Palabras

Joaquín llegó rápidamente después de mi llamada, el rugido del motor de su coche era un sonido tranquilizador en medio de mi caos interno. Subí al auto y le expliqué todo en detalle mientras nos dirigíamos a la casa de Victoria. La angustia en mi voz era evidente. - Amigo, no puedo creer que esto esté pasando. No sé quién pudo haber editado esa conversación, pero tiene que haber sido alguien que sabía exactamente en qué momento usarlo para arruinarlo todo. - Adam, lo solucionaremos. Solo mantén la calma y trata de explicarle a Victoria todo cuando la veamos, me aseguró Joaquín, aunque su propio rostro mostraba signos de preocupación. Llegamos a la casa de Victoria y, tan pronto como salí del coche, los guardaespaldas se acercaron con pasos firmes, bloqueando mi camino de inmediato. Eran

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR