62. Saca tus propias conclusiones. Mi mamá entra sin llamar. Ve que tengo la cara enfadada. —Lo siento hija, he pensado que dormías… tienes que venir conmigo. Ha pensado que era por ella, pero no. —¿A dónde? —A El Mondo. —Me visto y bajo. —No tardes. Arreglate un poco —me pide ella. Me pongo la misma ropa del día anterior y me lavo la cara. Lista. Bajo. Así de práctica. Quizás lo que quiere es darme un buen desayuno, aunque son pasadas las… no lo sé, quizás sea hora del almuerzo, puede ser. Como queda cerca vamos caminando. Al entrar me lleva a una de las mesas apartadas. Digamos que el Vip del local. Ahí, está él, de espaldas. Lo reconocería cerrando los ojos. Incluso a su sombra. Es Drake, no puede ser. —Ella es mi pequeña hija. Bell —le dice mi mamá, presentándonos. Él me t

