La Conexión El agua cálida envolvía el cuerpo de Reese y el vapor ascendía en suaves volutas, llenando el aire con un delicado aroma a hierbas y resina que relajaba sus músculos y tranquilizaba sus pensamientos… al menos, en apariencia. La gran bañera, hecha de mármol oscuro y decorada con finos detalles en plata, era digna del linaje que representaba y la luz suave de las velas en los muros añadía un brillo cálido y dorado que se reflejaba en la superficie del agua. Reese se hundió un poco más, buscando en el calor del agua alguna forma de escape. Sin embargo, sus pensamientos seguían volviendo a la misma idea, una y otra vez, como un eco imposible de acallar. Extendió una mano, mirándola bajo el agua como si allí estuviera la respuesta a todas sus dudas y temores, pero sus ojos ter

