Verónica Termino de sacar mis pertenencias de la maleta y suspiro con cansancio, al menos ya terminé -Vero, saldré a dar una vuelta, si necesitas algo llámame- dice Victoria quien quiso venir conmigo a hacerme compañía -Claro, vete tranquila- digo Ella sonríe y se despide, yo me levanto y me dirijo hacia la cocina, busco en la nevera un bote de helado y algunas frutas como fresas, uvas, manzana, piña, una pera y un trozo de sandía Agradezco haber comprado suficiente fruta para comer estos días porque últimamente se me antoja comer dulce y salado a la misma vez Estoy picando la fruta cuando escucho el timbre, sonrió por qué se que Victoria siempre regresa a traer algo que dejó olvidado Voy hasta esta y la abro, mi sonrisa de borra inmediatamente al ver a la persona en la puerta,

