Nuevamente mirando por la ventanilla y con muchas imágenes y sucesos por mi mente sobre esa mujer y Christian...lo que más me pareció extraño fue que la dueña de esa voz no era Verónica, sí no otra mujer...joder le está poniendo los cuernos, es un desgraciado. Tu eres una maldita, también le pegaba los cuernos contigo. Trague saliva por lo que mi subconsciente acaba de reprimir me. —Laura, no quiero verte así.. — la mano de mi amiga soba lentamente mi espalda, la miró y asiento. —Lo extraño.. — susurró con la voz entrecortada por las ganas de llorar. —No lo hagas, estuvo mal lo que te hizo. —Lo sé — asintió—. Pero lo amo — agregué. Me miró con los ojos abiertos de la pura sorpresa y asintió lentamente. —Quiero que sepas que no me agrada la idea de que estés enamorada de mi hermano,

