Sus ojos se encontraron con los míos, me sentí en las nubes, nuevamente en sus brazos, junto a él. Nuestras manos entrelazadas, íbamos sonrientes, lo amaba y me hacía muy feliz. Sus ojos color verde esmeralda que me volvían loca, estaba total y perdidamente enamorada de mi primo, no podía negarlo y por más que fuese prohibido no renunciaré a él, lo que está hecho, hecho está y no hay vuelva atrás. Su sonrisa era perfecta, su mirada aún más. Me tomo de las caderas y me pego a su cuerpo, beso mi hombro delicada y dulcemente, sonreí ante su tacto y me estremecí al sentir su roce pélvico con el mío, nuestras miradas se encontraron y sentí mariposas en el estómago. Beso mis labios, cerré mis ojos y profundice el beso, me acostó delicadamente sobre la cama y beso mis mejillas, reí como niña pe

