Al día siguiente desperté con el dolor de cabeza más espantoso de toda mi vida, mi cabeza daba vueltas y las náuseas no podían faltar, sentía un cosquilleo incómodo en mi estómago y mis ganas de votar todo lo contenido de ayer estaban presentes, no aguante más y corrí hasta el baño alce rápidamente la tapa del retrete y vomite, cuando por fin lo hago me lavo la cara y la boca. Después de darme un buen baño y de cambiarme baje al comedor donde me esperaba Dylan si es que ya no se había ido y para mí suerte él estaba allí. Necesitaba urgentemente hablar con él sobre nuestro divorcio, tenía que poner esto en alto de inmediato. Ni siquiera me acerque a besarlo como acostumbraba o a darle los buenos días con una sonrisa, triste pero sonreía. Su mirada se encontró con la mía y me siguió hast

