Mis pies aún no se han movido. Mi cerebro solo procesa el estúpido mote que le pusieron. Tener a Jacob y Jasper acechándola pasa, pues es un trato que se ha decretado desde hace tres jodidos años, sin embargo, no permitiré la intromisión de otro, ella es únicamente de la Élite J. Camino en dirección a mi auto. Emmaline estaba apoyada en la puerta. —Quiero dos, por tu tardanza —manifiesta. —Quién carajos te dijo a ti que te compraría helado —espeto quitando la alarma y abriendo la puerta del conductor. Me siento y justo antes de poner en marcha el coche, ella se sienta a mi lado. —Ahora los quiero rizados —expone. Bufo. Me estoy enfadando demasiadas veces en un día y eso jamás pasaba. Pensaba follar, beber, alguna acción que me distraiga de las tormentas que me atormentan. Pero tal

