Jasper manejaba de regreso. No podía cerrar los ojos porque veía el rostro del maldito Jonas...aquel rostro que recordaba claramente. Me dispuse a mirar a mis pies fijamente. Jacob y Jordan estaban a mi lado como si fuesen guardaespaldas. Los malditos asesinos o supuestos asesinos de Jade me hacían sentir segura y no sé porqué carajos lo notaba así. El auto se detiene y a mi lado los chicos abren la puerta para bajarse. Sigo a Jordan, pues es el único que conocen mis padres, además de tenerlo con supuesto novio. Pero no llegamos a mi casa, me han traído al club. —Pedí mi casa... —Esta es tu casa —me interrumpe Jacob. Necesitaba mi habitación, sin embargo, encontrarme con mis padres ahora era lo que menos quería. Si notaban rastros de tristeza en mí los preocuparía demasiado y no pre

