No sé cuánto tiempo me he quedado sumergida en mis pensamientos. —Muy bien —me trae de vuelta a la realidad el fotógrafo—. Ahora les tomaré una foto a cada independiente. Y así sucede. Empiezan por mí y terminan con Jacob. Otra vez a la habitación para el cambio de atuendo. Según Eliza los tres próximos conjuntos eran deportivos. El conjunto de ropa estaba compuesto por una camisa sin mangas que quedaba por encima de mi ombligo y un short corto a juego, de color n***o con los letreros en naranja. El deporte es el baloncesto y lo sé no solo por el modelo de la ropa sino por el nombre de Jacob plasmado en ambas prendas. Eliza me quita las ondas, laciándome el cabello. Me retira el exceso de maquillaje en los párpados y aplica un brillo en mis labios. Me coloco las zapatillas deportivas

