Quería meterme en la boca del lobo y descubrir todo lo que había en ella. Pretendía conocer los secretos que escondían y asegurar si tenían culpabilidad con la muerte de mi mejor amiga. Sin embargo, no pretendía que sucediera de esta forma. No incluyéndome en el estúpido grupo y no precisamente ocupando este lugar que debería ser de ella. Es ella la que tendría que estar disfrutando de esa fiesta de ayer y su nueva posición. A mí no me interesa, la verdad, tengo un propósito claro. A mí me gustó siempre mi vida, aunque para muchos fuera común. Yo era feliz. Jamás me quejaba por lo que carecía, al contrario agradecía por lo que tenía. Ahora estoy aquí, teniendo que lidiar con estos tres y metida casi de lleno en esa élite que tanto he criticado. Tendría que buscar otros métodos, otra

