Sus palabras solo me confirman lo que ya sé, la subestiman sin saber lo que realmente es, una lobita disfrazada de oveja. —Hay un animal en la selva que tiene el conocimiento de ella, que incluso vela hasta por el más insignificante, que este último actúe será fácil, que aquel animal no sepa sus movimientos, es realmente difícil —manifiesto. —Ya lo veremos, profe —contesta. ¿Profe?. —Usted intenta darme una lección y yo la estoy recibiendo encantada, pero te recuerdo que el alumno siempre supera al maestro y estas no son palabras mías. —El maestro siempre tiene un último truco que no revela lobita, apréndetelo. —Ya lo veremos, profe —repite con una media sonrisa. La cría no será una presa fácil. No se intimida y aunque pierda la compostura a veces la recupera a la velocidad de la l

