Fue un Lunes cuando Kael y Alaya llevaron a sus pequeñas al preescolar. Mackenzie iba encantada, pero Kendall se resistía. Quería estar con Alain en casa. Su tío Risban los estaba enseñando en su casa y ella aprendía. No sabía porque su mamá insistía en llevarlas a esa escuela. Le causaba ansiedad que se acercaban cada vez mas. Muchos niños se despedían de sus padres y otros se quedaban llorando en la puerta. Kendall jaló la mano de su papá. Kael se hincó_ ¿Que es, mi pequeña princesa? _ No quelo. Kael suspiró tranquilamente_ ni siquiera has entrado, harás amigos y jugarán. Kendall negó efusivamente. _ No siempre podrás estar con Alain. Debes tener tu independencia también. Kendall derramó unas lágrimas. _ Además tu hermana estará contigo. _ Quelo ime a casa. _ Mi pequeña p

