Luego de terminar, Fatima fue al baño de él y entró en la ducha, es que necesitaba bañarse. Se sorprendió un poco cuando él entró con ella...en realidad él también se sorprendió, fue un impulso... — Si te molesta me voy — le dijo él al ver su rostro. — No, está bien...— dijo ella aunque se sentía un poco cohibida por su tamaño estando en un lugar tan reducido. Así que le dió la espalda. Pero él se acercó y empezó a bañarla, pasando espuma por sus senos, por su entrepierna, lavando su cabello como una niña pequeña. — Me gusta tu cabello — le dijo él en un momento, mientras se lo enjuagaba y luego la abrazó por la espalda. Él estaba duro de nuevo, y ella también se había excitado con el baño. Bruno la puso con las manos apoyadas a la loza, levantó su culo y se la metió con una embesti

