*** No sabía cuánto había durado con Jayden en el baño, intentando que mi uniforme blanco quedara como nuevo. Pero supe, que habíamos tardado mucho cuando salimos y el timbre que indicaba el receso, sonó. Mis ropas no habían quedado como nuevas, pero al menos me había logrado limpiar con ayuda de la pequeña pulga. Y aunque, estuviese manchado aún, fui con seguridad hacia la cafetería a buscar a la morena chica para hacer nuestros planes. Cosa, que fue más fácil de lo que pensé cuando nos la encontramos sentada en una de las refinadas mesas del fondo, justo donde ella me dijo que estaría: bebiendo un refresco con una pajita. Sonreí, y aunque muchos de esos refinados e hipócritas estudiantes me vieran fijamente, por traer el uniforme blanco hecho un desastre. No me importó, y caminé como

