Para algunas personas encontrar el amor es un proceso desafiante, sueles tropezar muchas veces, sueles rendirte, te equivocas, lo pierdes, lo buscas, lo esperas, lo dañas, debe romperse hasta sangrar en algunas ocasiones, debes dejarlo ir para crecer. Para Liam y la castaña encontrarse fue un reto, no solo por tener un mal sabor en sus vidas pasadas, el destino se empeñaba en querer separarlos en esta nueva oportunidad. Liam esperaba que su padre abriera los ojos, darle esa oportunidad que tanto le negó. Estaba molesto con si mismo por todo lo que le hizo pasar, los dos fallaron en la relación que tenían, el cómo hijo y Raúl como padre. —nock, nock. —Mia sonreía tímidamente junto a la puerta. —¿Puedo pasar? —Claro, ¿creí que te habías ido? —Si lo hice, pero no podía dejarte solo y vol

