Marco estaba cautivado por la fuerza que tenía Alina a la hora de defender a su hermana y eso le trajo los recuerdos de aquella fatídica noche donde su hermana fue asesinada y no pudo, no tuvo el valor suficiente para defenderla y verla a ella hacerlo con tanta altura y orgullo era algo de admirar. Teniendo en cuenta que las veces que le dio propina por su trabajo de delivery, ella le devolvió sabía que se sentiría ofendida el saber que él pagó, no solo los daños de su sobrino, sino los de la hermana de ella también. Pero creía que a lo mejor si le devuelve el favor con trabajo no le sería ofensivo, después de todo la deuda la seguiría teniendo. - Lamento lo que te dijo Fusco. – le dice realmente apenado. - La verdad lo lamento yo. – el la miró sin comprender a qué se refería con eso.

