L El exceso de luces lo estaba encegueciendo. Hanna lo tomaba por el brazo para que no saliera y en lugar de eso, embistiera a los autos de la policía que les cerraron el paso. Era un operativo exagerado, ellos solo eran unos adolescentes que se habían fugado, pero al parecer los estaban buscando como unos criminales que se robaron un banco y mataron a todos a su paso. Julian quería salir, tenía miedo que pudieran herir a Hanna, todos parecían muy nerviosos. —Julian, por favor, si sales ya no te volveré a ver… —suplicaba la niña llorando, tomándolo todo lo fuerte que podía del brazo derecho—. Yo te amo, si me separan de ti, prefiero morirme. —Deja de decir esas cosas, vamos a salir de esto, el plan falló, pero si tú sigues amándome, así sea debajo de las piedras voy a buscarte. Los alt

