Astaroth... La puerta se abrió y apenas me percaté de los pasos sigilosos del hombre que apareció frente a mí acercándose con actitud calmada. —Me gustaría y me inquieta saber el motivo de esta reunión no programada. Aúnque creo que tenemos que ponernos al día con todos los cambios de último minuto aquí en Inccubus. —dijo con voz ronca y profunda, no es su costumbre irse por la ramas en una conversación siempre va directo al punto como lo es en este caso. En estos años Marcus se había convertido en un tiburón para los negocios su complexión de hombre rudo aún se dejaba ver bajo su traje hecho a la medida, solo que reflejaba un porte elegante y sofisticado. —Por favor toma asiento. —Me invitó. —¿Así que mi pequeña hermanita tomo tu lugar hace unos días? No sabía que ella estaba

