Juno... Me quedé en los brazos de Astaroth sintiéndome segura, mis emociones eran un desastre y en este momento estaban en conflicto por todos todos los eventos de los últimos días, desde que decidimos estar juntos As, había sido un amante generoso pero está vez me había dado más, ya no se trataba sólo de sexo, teníamos una conexión emocional una que no había existido antes. —Todo estará bien. —Susurró en mí oído, cerré los ojos y deseché la angustia, ya era hora que dejara de pensar tanto. Me acurruqué en la comodidad de sus brazos y me concentré en su mano que masajeaba ligeramente la parte superior de mi cabeza, me acerqué más apreciando la sensación de su piel calida y desnuda. —¿Entonces estaremos en guerra nuevamente?. —Su mirada adquirió un brillo perverso como si le gustara

