Abigail Desperté, no ví a Alexander a mi lado, marché hacía mi habitación porque no tenemos mucho tiempo. Me coloque unos pantalones, mandé a llamar a Lorenzo para que me pase novedades. Extendí el mapa para que me indicará por dónde atacaría mi padre. -Princesa... temo decirle que está mañana cruzaron el río. Me respondió el soldado y eso me asustó. -¿Dónde está el príncipe? pregunté por sé que es capaz de ir. -¡Lo siento princesa! el se dirige en esa dirección, me respondió y eso me paralizó. Anoche falleció el rey Enrique. -¡Oh por Dios! Alexander... dije y las lágrimas nublaron mi vista.-¿La reina Loise? pregunté con un dolor. -Está desvastada Majestad... el médico le dio calmante para descansar. -¡Ay no Dios mio! lloré, y Ruth me abrazó. Mi padre está desmoronando mi nuevo ho

