Generalmente, un hombre llega a pensar un promedio de 19 veces al día en sexo. Este promedio por supuesto crece o disminuye en el transcurso de los años. Cuando un hombre se encuentra en el periodo de la adolescencia o el despertar de la hombría, los pensamientos sobre sexo son constantes. Cada cosa que observa puede llegar a estimularlo y a crear fantasías donde es satisfecho tremendamente por la pareja de su elección. El buen sexo no solamente los hace felices sino que también los hace sentir capaces, mucho más seguros y desafían cualquier obstáculo con tal de obtener lo que desean, de ahí la palabra deseo. Deseo, con o sin amor, es una palabra perfecta. Por supuesto, que si el sexo satisfactorio, relevante, elevante hasta la estratósfera, si es hecho con un corazón agitado, con result

