Dos hombres… Que digo hombres, mejor decir animales, porque no se le puede describir de otra forma a esas dos alimañas que ultrajaron a mi hermana, porque lo que le hicieron es inhumano y es algo que no le deseo ni al peor de mis enemigos… Fue un golpe duro enterarme de aquello y más cuando tuve que contárselo ya que su memoria solo recordaba a Benjamín. Aquel día lloramos juntas y me quedé abrazada a ella consolando su desdicha por varias horas, fue otro de nuestros días tristes dónde necesitábamos a mamá para que nos diera ánimos y las fuerzas necesarias para continuar. No la teníamos y ambas debíamos apoyarnos para seguir adelante y superar todo lo que se nos venía encima. Porque Benjamín aún estaba libre y todos sus fanáticos que lo creían la santa paloma crearon un Hate en contra

