Relata Lilly. ... Después de salir de casa llegué a la clínica. Mientras estaba en la cama recibí la llamada de Kelly, se escuchaba angustiada y pidió verme con suma urgencia. La escuché llorar y me preocupe. Al llegar la abracé y salimos al jardín. —¿Puedes decirme por qué estás así?— Asintió y tomó mis manos. —Voy a contarte todo, quiero que el culpable de todas mis desgracias pague. Ver a Emircito me hizo recapacitar, y quiero estar con mis hijos, y la única forma de hacerlo es acabando con mi mayor miedo. Posé mi mano sobre la suya, y con la otra acaricié su rostro —Ten por seguro que haremos justicia, y que ese desgraciado pagará por todo. Gruesas lágrimas rodaron por sus mejillas. Con sutilezas las limpié, y sin más me contó. —Es Benjamín, es él. Benjamín es quien ha estado a

