NARRADOR 20 AÑOS ANTES… Los dedos de Augusto se movían sobre los braseros de su asiento de caoba, sus ojos impasibles miraban con resentimiento a al niño que tenia delante. Delante suyo los miembros del senado aguardaban con la cabeza baja, el todopoderoso emperador estaba decidiendo cuales serian sus ordenes para con el pequeño de no mas de siete años. Al mirar encontró un intenso parecido a su terrible madre, pero le agrado darse cuenta que no compartía parecido físico con su hermano ni con nadie de la gens Julia. —¿Qué hará con el niño César? —Cuestionó uno de los senadores intentando abogar por el pequeño—Los hijos no deben ser culpables de los errores de los padres. Augusto sonrió levemente mientras negaba con la cabeza. Sus planes principales habían sido no perdonar a nadie de e

