NARRA GIA Por primera vez en mi vida me sentía vulnerable, no había forma de no sentirse de esa manera cuando el pilar al que te mantienes sostenido se venía abajo como si le hubiesen golpeado con un marro y este se desgranaba en pequeñas piedras delante de nuestros ojos. Sabía que Maximilian se sentía de una manera similar si no es que peor, en dos dias habia enfrentado muchas cosas, primero la muerte de su padre de manera repentina, sin aviso ni manera de prepararse para el golpe y despues esto, el nombramiento del hombre que más odiaba como emperador y lo peor de todo era que no podía hacer nada para impedirlo. —Domine, todo estará bien—Me dijo Seia intentando calmarme—Estos eran los malos augurios pero rogando a los dioses clemencia tal vez haya manera de dar vuelta atrás, Dominus no

