NARRADOR Vitellinus bajo las gradas del palacio imperial tan rápido como pudo, en cuanto miro a Tiberius lanzo en su dirección una bofetada fuerte que lo hizo revirar el rostro, había hecho justamente lo que le había ordenado no hacer, el tío del emperador lo había colocado delante del estrado del senado romano gracias a sus influencias con el objetivo de tener un aliado fuerte que les cuidara las espaldas, con Thiagus fuera no creía que aquello fuera tan complicado. —¿Cómo es posible que hallas aceptado tomar el dinero de esa mujer? ¡Te dije que eso era justamente lo que debías evitar a toda costa! —Gritó el hombre con las venas del cuello alteradas debido al enfado que estaba pasando ahora mismo—Adrianus no se encuentra bien ahora y lo que menos quiero es que sus enemigos ganen poder c

