Asentí, y en un instante, me lamía el coño y me lamía el clítoris. Owen tenía razón, me excitaba muchísimo. Me excitaba que me comiera mientras escupía el semen de otro, además de que sabía cómo provocarme orgasmos. Finalmente, me moví para poder chupársela a Owen. Me provocó: "¿Seguro que quieres hacer eso? Esa polla ha estado en otro coño esta tarde y no he tenido tiempo de ducharme". Tomé cada centímetro de su pene en mi boca, añadí un poco más de saliva y lo rocié por toda su ingle. Finalmente, me aparté de él. "¿Te follaste a Maryann?" —Sí, buena suposición. Esta fue nuestra primera semana trabajando juntos y no pudimos resistirnos, igual que tú y yo cuando viajamos juntos. Trabajamos, follamos, trabajamos un poco más y luego follamos un poco más. Pregunté: "Ninguno de ustedes se

