El balcón es pequeño, pero el aire fresco es suficiente. Nam-gyu respira en él, aunque la contaminación urbana de este lugar no es mejor que la de su ciudad natal. Pero mejor que nada. "¿Fue una pelea muy dura?", se burla Su-bong mientras Nam-gyu se inclina sobre la barandilla. "No, probablemente sólo las drogas". "Bueno, no siento ningún calentamiento anormal", dice Su-bong. Nam-gyu tampoco. O al menos no es por las drogas. La situación simplemente se volvió demasiado abrumadora para él. "¿Tienes cigarrillos?", pregunta Nam-gyu. Lleva tiempo sin fumar. No es lo suyo y nunca lo ha sido. Pero podría tranquilizarlo un poco. "No estoy seguro de que se nos permita fumar aquí", dice Su-bong. Nam-gyu se gira para mirarlo. Su expresión le dice todo lo que necesita saber. A Nam-gyu le impor

