—De acuerdo. —¿Abogado Garza, interrogará al acusado? —No, su señoría —vuelve a negarse Matteo, desencadenando que el abogado de los Lefebvre nos mire socarronamente, tal vez creyendo que no seremos capaces de ganarles en este caso, algo que también he comenzado a creer. —Abogados, acérquense por favor —les ordena el juez. Matteo y el abogado de Oliver se ponen de pie y después de discutir por algunos minutos, ambos regresan a sus asientos esperando a que el juez dé unas cuantas indicaciones. —Mañana retomaremos la sesión. —¿Por qué hizo eso? —interrogo a Matteo—. Por un momento pensé que hoy, Oliver podría dar su declaración. —El juez te vio mal y decidimos que lo mejor sería continuar mañana. Sabes que lo que Oliver diga te afectará más de lo que hasta el momento han dicho sus pad

